La verdad sobre el corredera por Alfonso Calzada Fiol
Edita Inforcasa. Colección Canarias 7 (1989)
Este nuevo extracto de "La verdad sobre el Corredera" nos sumerge en los oscuros y sobrecogedores días que siguieron al estallido de la Guerra Civil en Canarias.
Purga, Destierro y los Primeros Consejos de Guerra en Canarias
A través de una crónica íntima y rigurosa, se narra el trágico destino de jóvenes militares y ciudadanos leales al orden constitucional, cuyas vidas fueron truncadas por consejos de guerra sumarios en campos de tiro como el de La Isleta. El texto detalla la dolorosa atmósfera de purgas del ejército, detenciones arbitrarias impulsadas por rencillas personales y la incautación de bienes, concluyendo con la conmovedora imagen de barcos atestados de hombres que partían hacia la Península para no regresar jamás, mientras las islas quedaban sumidas en el control absoluto del nuevo régimen. La conclusión principal nos enfrenta a la memoria de un territorio transformado en prisión, donde lugares cotidianos se convirtieron en sinónimo de silenciamiento y tragedia.
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Sexto de los “entresacados”
“SE CUMPLE LA SENTENCIA DICTADA”
“A las seis horas, que era la señalada para la ejecución, se cumplió la sentencia. La ejecución fue realizada por un piquete de Artillería al mando de un suboficial, integrada por dieciocho soldados y dos Cabos a cuyo cargo habían quedado los reos”
En el acto la ejecución, formó en el campo de Tiro una Compañía Infantería al mando de un Capitán.
Al recibir los disparos de fusil, a ambos cayeron instantáneamente al suelo.
Los cadáveres fueron conducidos enseguida en una ambulancia al Cementerio Municipal, donde a las seis de la, día siete, en la se les daría sepultura.
El primer Consejo de Guerra había tenido triste epílogo. En las gentes de credo republicano tuvo gran repercusión, por cuanto los condenados eran hombres jóvenes, muy apreciados en la isla, especialmente en el Norte de Gran Canaria.
La ejecución del Delegado Gubernativo y del Diputado comunista, puso en vilo a todos; y fue motivo para que fueran incoados nuevos Consejos de Guerra Sumarísimos que la prensa se encargaba de transmitir a sus lectores. La venganza se hizo patente y los más serios y honrados ciudadanos de matiz izquierdista, fueron internados en campos de concentración habilitados a tal efecto. Más tarde, aparecerían reo de delitos de rebelión o sedición contra el nuevo régimen instaurado en España.
Un Consejo de Guerra de la plaza de Las Palmas dicta sentencia imponiendo la pena de muerte a cinco republicanos que son ejecutados en La Isleta.
En la isla de La Palma es detenido el teniente G. Campos, joven Jefe de la Guardia de Asalto. Sometido a Consejo de Guerra Sumarísimo, presidido por un General y celebrado en el Cuartel de San Carlos de Santa Cruz de Tenerife, Campos es condenado a muerte, cumpliéndose la sentencia. Dijo durante el brevísimo proceso, en que había sido fiel al Gobierno legalmente constituido, que tenía la conciencia tranquila, y que se quejaba de la falta de comunicación que había tenido en La Palma durante los primeros días de lanzamiento, por lo que había procedido en cumplimiento del deber a oponerse a quienes se habían levantado en armas en la isla y que si el Movimiento era justo, estaba dispuesto acatarlo.
Fue autorizado a despedirse del Jefe del piquete de ejecución y dar la voz de mando a quienes iban a disparar contra él.
En Las Palmas causaron de impresión la muerte de Campos y los periódicos de hoy de la capital lamentaban el prematuro final de un hombre que no hacía un año que había contraído matrimonio, recordando sus gestiones en favor del balompié, así como de sus frecuentes viajes a esta ciudad, acompañando, a los equipos tinerfeños. La prensa terminaba la reseña con una frase que más bien parecía tragicómica. ¡Descanse en paz el Teniente G. Campos tan vinculado al deporte del balompié de nuestra isla!
El Fiscal Jurídico Militar, destacado en Las Palmas, concedía los periódicos locales, entrevistas de los que daba a conocer los detalles de las detenciones que llevadas a cabo, Consejos de Guerra a celebrar en el Cuartel de San Francisco y depuraciones que siguiendo órdenes de la Superioridad se efectuaban en esta isla. El Ejército trataba de dar una imagen plenamente jurídica a los actos que realizaba, argumentando todo ello con afirmaciones patrióticas y necesarias para salvar a España de la lacra que había significado el Frente Popular.
Los paisanos condenados a muerte, por Consejos de Guerra, fueron siempre ejecutados en el Campo de Tiro de La Isleta. Otro tanto ocurrió con los Militares contrarios al Régimen.
Comienzan las purgas y depuraciones en el Ejercito. El Comandante Manuel Escribano, es suspendido de empleo y sueldo. Otro tanto ocurre le ocurre al Sargento Muñoz, encargado de la educación física el Regimiento Infantería. Ambos, entre otros, serán expulsados del Ejército. En la década de los cincuenta, resultaban tristes y desoladoras las figuras de estas personas que se vieron obligada a realizar grandes sacrificios para sostener a sus familias. Siempre trataron de reivindicar sus derechos y la injusticia que habían cometido con ellos. El primero de los citados, era anterior a la promoción del General Franco y con y como otros fue acusado de pertenecer a la Masonería.
Se puso en práctica la entrega de oro para la Patria, las requisas de automóviles, la mayoría de los cuales fueron enviados a la Península. Grandes edificios privados fueron destinados a acuartelamientos militares y jefaturas de Falange: el Colegio de los Jesuitas, la parte trasera del Círculo Mercantil, el Hotel Santa Catalina, el Colegio de La Salle de Luis Antúnez, el Instituto de Enseñanza Media al que el Hospital Militar ...
Los barcos ponían rumbo a la Península, atestados de hombres de nuestras tierras: banderas de Falange y divisiones del Ejército con todo su armamento.
La motonave “Dómine”, con rehenes a bordo, que posteriormente fueron ejecutados en tierra, fue habilitado de crucero auxiliar y artillado. El “Romeu” se hizo a la mar cargado hasta los topes. El viejo buque mixto de la Compañía Transmediterránea, cambiaba diariamente de rumbo, añadiéndose una chimenea a la única que poseía; otras veces se aprovechado la oscuridad de la noche para pintarla aros al distintivo de la Compañía, tratando con ello de esquivar la presencia del Crucero ligero “Méndez Núñez” que a toda máquina se dirigía a la Península desde Guinea Ecuatorial: Los suboficiales y marinería del Crucero decidieron permanecer fieles a la República eliminando a la oficialidad, como había ocurrido con otros barcos de guerra. Después de mil peripecias, el “Romeu” arribó a Vigo sin contratiempos.
El trasatlántico “Marqués de Comillas”, desatracó de la explanada del Puerto de La Luz, llevando a bordo del mayor cargamento humano y de armamento hasta entonces visto. Los hombres se apiñaban en las cubiertas y se asían a los palos del gran buque de “Trasatlántica Española”, mientras en el dique, la banda de música tocaba canciones y célebres marchas militares españolas. Lentamente abandonó la bocana del Puerto y miles de pañuelos se agitaron aquella mañana para despedir a los expedicionarios, muchos de los cuales no regresarían jamás.
Durante cerca de tres años que duró la Guerra Civil, Las Islas fueron sojuzgadas, mientras en la Península se libraron sangrientas batallas. Fyffes, en Tenerife; la Isleta la isleta y en la y el Lazareto de Gando en Gran Canaria, se convirtieron en prisioneros de personas que eran consideradas contrarias al nuevo Régimen.
Hoy en el Cuartel de San Francisco, se celebraban normalmente los Consejos de Guerra en contra de aquellos que no se habían unido al levantamiento. En dicho edificio, nunca se ejecutó a nadie, ya que habitualmente, los condenados eran trasladados al Cuartel de Ingenieros situado al final de la plaza Manuel Becerra, donde entraban en capilla y al amanecer eran llevados al Campo de Tiro de La isleta, para cumplir su sentencia.
Los pozos de Tenoya se hicieron tristemente famosos por ser arrojadas personas muchas de las cuales eran apolíticos y víctimas de rencillas o venganzas personales.
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Mi agradecimiento póstumo a Alfonso Calzada Fiol por la valentía de su relato y por la precisión con la que reconstruye estos episodios tan determinantes; su trabajo es una brújula necesaria para entender nuestra historia.
Fdo. Manuel Campos Gómez
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Información de interés:
Análisis según la RAE del término "entresacado".
La palabra entresacado funciona como el participio del verbo entresacar. Según la RAE, este verbo transitivo tiene dos acepciones principales:
1. "Sacar algo de entre otra cosa": Es el sentido que le damos en las publicaciones de nuestro blog en el texto, refiriéndote a extraer fragmentos específicos de un libro.
2."Aclarar un monte, cortando algunos árboles, o espaciar las plantas que han nacido muy juntas": También se usa mucho en peluquería (entresacar el cabello para quitar volumen).
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