El amargo fin de la guerra: Represión y exilio en las Islas



La verdad sobre el Corredera por Alfonso Calzada Fiol
 Edita Inforcasa Colección Canarias 7 (1989)


Este séptimo entresacado del libro La verdad sobre el Corredera, de Alfonso Calzada Fiol, nos traslada a los sombríos escenarios de la justicia militar en Canarias y retrata con crudeza el fin de la Guerra Civil española, el inicio del régimen de Franco y el doloroso camino hacia el exilio de cientos de isleños que se vieron obligados a abandonar su patria.

El texto nos adentra en la memoria histórica de las islas, recordando que el Campo de Tiro de La Isleta fue el escenario principal de las ejecuciones militares y de justicia ordinaria hasta finales de los años cincuenta. Mientras la Península se desangraba entre crímenes atribuidos a las facciones de izquierda, el Archipiélago canario vivió su propia realidad: un alzamiento que dominó el territorio en cuestión de días y que dio paso a una represión descrita como injusta y absurda. A través de la mirada del autor, se percibe que la verdadera historia de esta época debe ser rescatada con objetividad por las generaciones de la transición, superando el silencio impuesto por el temor a las represalias del pasado.
El relato cobra fuerza al describir el momento exacto en que se proclama el fin de la guerra el 1 de abril de 1939. La victoria del bando nacionalista abrió las puertas a una realidad desoladora para los vencidos, marcada por campos de concentración, trabajos forzados y tribunales de justicia. En este escenario, el exilio se convirtió en la única salida para muchos, quienes se enfrentaron a fronteras colapsadas y puertos bloqueados para poder huir hacia destinos como Francia o América Latina. Como conclusión principal, el texto refleja el amargo retorno de algunos exiliados años después y el profundo desencanto de aquellos intelectuales y figuras destacadas que decidieron quedarse en las islas tras el conflicto.


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    No hay constancia que los militares fusilaron en otro lugar que no fuera el Campo de Tiro de La Isleta, pues incluso en la década de los cuarenta, fueron ejecutados dos Guardias Civiles que totalmente embriagados dieron muerte en la Villa de Santa Brígida por razones que nada tenían que ver con la política del teniente Del Río. Igualmente, y en el mismo lugar, se cumplió la sentencia de muerte dictada por asesinato contra Luis Suárez, y cuya ejecución asistió el obispo Pildain. También se puso punto final al abominable crimen de Las Lagunetas en el citado Campo de Tiro.
 
    Desde principios de siglo y hasta 1959, la única forma de ejecución fue el fusilamiento.
 
    De la Península llegaban noticias de muertes de las que eran según se decía, autores los rojos. Paracuellos del Jarama, la Cárcel Modelo de Madrid, la de Barcelona, las checas instaladas en los dos principales ciudades de la Nación, hablaban de crímenes execrables; empoderamientos, “paseos”, fusilamientos. Los más sofisticados métodos eran atribuidos a las izquierdas. De lo que ocurrió en la Península de la mayor a menor incidencia en los sangrientos sucesos que tiñeron el suelo español, es algo que aunque afecta a Canarias, por haber muerto campos de batalla gentes estas tierras, no interesa a la hora de hacer un juicio de valor en el caso de Juan García Suárez.
 



    Cientos de libros han narrado los acontecimientos de la Guerra Civil española los distintos puntos de vista. Sin embargo, muy pocos, han tratado de forma profunda y exhaustiva lo que pasó en el Archipiélago. Hubo una etapa en la que nadie se atrevió a escribir, evidentemente, por temor a represalias. La mayoría de los narradores ya han fallecido. Los que fueron a la guerra, pocos nos pueden decir, como es obvio por encontrarnos ausentes. Los que sufrieron prisión, transmitirnos sus experiencia y sufrimientos. Es, por lo tanto, la juventud de transición, personas maduras hoy, quienes a través de sus vivencias y de las informaciones recibidas por eso familiares y por la prensa local de entonces, los que pueden darnos a conocer la verdad, con objetividad.
 
    En Canarias, se inició el alzamiento y en cuestión de días quedaron las islas totalmente dominadas por el nuevo régimen.
 
    La represión por tanto fue injusta y absurda.
 
    El 31 de marzo de 1939, se nos informa que Franco por uno de sus ayudantes, que las tropas nacionalistas habían ocupado las primeras horas de la tarde sus últimos objetivos. El General que estaba constipado sentado en su mesa de trabajo y sin levantar la vista del plan de España contestó:
 
    -Muy bien.
 
    Momentos después recibí un telegrama del papá Pío XII: “Alzando nuestro corazón a Dios, damos sinceras gracias con su Excelencia por la victoria de la católica España”.
 
    El 1º de abril del mismo año se lee en la prensa nacionalista: “CUARTEL GENERAL DEL GENERALÍSIMO -ESTADO MAYOR SECCIÓN DE OPERACIONES Parte oficial de guerra correspondiente al día 1º de abril de 1939. – III Año Triunfal – “En el día de hoy, cautivo y desarmado el Ejército rojo, han alcanzado las tropas nacionales los últimos objetivos militares. ¡LA GUERRA HA TERMINADO!  Burgos, 1º de abril de 1939. Año en la Victoria. El Generalísimo Francisco Franco.”
 
    “A partir de ese día, cientos de miles de prisioneros, engrosaron los múltiples e improvisados campos de concentración. El destino de los vencidos es el trabajo forzado para ayudar a la reconstrucción del país o esperar la lenta depuración de los Tribunales de Justicia. Las calles repletas de gente son testigos del paso de la bandera roja y gualda, junto con los grandes retratos de Franco. Se proclama públicamente el entusiasmo por la victoria, mientras los vencidos esperan la justicia de nuevo régimen”
 



    Gran parte de los derrotados exigen el exilio. Las frontera se ven atestadas de tristes caravanas que dejan atrás su Patria con lágrimas amargas. El Crucero Canarias” y el minador “Júpiter”, bloquean el puerto Alicante para impedir que los barcos extranjeros evacuen a los miles de personas que pretenden embarcar en los buques ingleses y franceses. En los demás puertos ocurre otro tanto. A pesar del bloqueo, algunos fugitivos consiguen burlar la vigilancia de las naciones, pero no todo lo que huyen conseguirán salvarse, ya que en lo que han quedado los puertos es casi inservible. Por tierra ocurre exactamente igual: Hendaya ve cómo se aproxima una alud de niños, mujeres, ancianos y hombres derrotados, que abandonan su patria y que las autoridades francesas apenas si pueden canalizar. Por todos los pasos de la nación vecina, se internan columnas interminables, de los que muchos no volverán jamás.
 



    Ciento de canarios eligen el exilio y establecen en otros países: Francia, México, Argentina, Venezuela…. Algunos regresaron al cabo varios años. En su mayoría se habían convertido en personas acabadas. En algunos círculos sociales de la isla, se dispensó a los que habían tenido gran significación en otros tiempos, homenajes. Emocionante fue el discurso de Luis Doreste Silva, dedicó al ex Alcalde Bernardino Valle y Gracia cuando regresó a Las Palmas. Tomas Lozano Nebot y tantos otros volvieron. Agustín Millares Carló, fue uno de los pocos que con pujanza y entusiasmo siguió trabajando hasta su muerte. Nicolás Díaz Saavedra y Navarro, Emilio Valle y Gracia, Juan Rodríguez Doreste, Luís Fajardo, Paulino Jorge, Fernando González, Salvador Gil …. se quedaron y mostraron su desencanto.


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Mi agradecimiento póstumo a Alfonso Calzada Fiol por la valentía de su relato y por la precisión con la que reconstruye estos episodios tan determinantes; su trabajo es una brújula necesaria para entender nuestra historia.

Fdo. Manuel Campos Gómez


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Información de interés:

    Análisis según la RAE del término "entresacado".

    La palabra entresacado funciona como el participio del verbo entresacar. Según la RAE, este verbo transitivo tiene dos acepciones principales:

    1. "Sacar algo de entre otra cosa": Es el sentido que le damos en las publicaciones de nuestro blog en el texto, refiriéndote a extraer fragmentos específicos de un libro.

    2."Aclarar un monte, cortando algunos árboles, o espaciar las plantas que han nacido muy juntas": También se usa mucho en peluquería (entresacar el cabello para quitar volumen).

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