LA CASA DE COLÓN EN 1966
Crónica de un Estudiante entre Arcones y Carabelas
El aroma del tiempo
Al abrir hoy los arcones del Fondo Bibliográfico y Documental Manuel Campos, me asalta un olor inconfundible a madera y humedad. Es el aroma del tiempo detenido. Entre esos legajos, recupero un trabajo que preparé hace ya sesenta años: "Estudios sobre la Casa de Colón", fechado el 13 de abril de 1966.
Apenas recuerdo qué examen o motivo dio origen a estas páginas, pero al tocarlas, regresan escenas nítidas: mis paseos por un casco antiguo que hoy se nos desdibuja y aquellas primeras visitas al museo.
"Donde hoy está la CASA DE COLON, estuvo la Torre de los Gobernadores... datando la planta actual desde el Siglo XV"
En mis notas de 1966, me fascinaba la idea de una ciudad subterránea. Recogí datos sobre tres salidas secretas ya cegadas: una hacia el templo donde oró el Almirante, otra hacia la Catedral y una tercera hacia el Hospital de San Martín. Era una casa fuerte, defensiva, con sótanos que guardaban las armas del Real.
El Museo que vi (y que describí)
Recuerdo caminar por sus galerías y asomarme a los balcones típicos canarios que rodean el patio central. En aquel entonces, anoté con detalle los tesoros que mis ojos de joven investigador descubrían:
Reliquias náuticas: La brújula que guió a Colón, los mapas universales de la época y el imponente arca de uno de los barcos con su complejo cierre.
Arte y Fe: Las casullas del Padre de las Casas y una pinacoteca que incluía desde reproducciones del Museo del Prado hasta originales de maestros como Veronés, Madrazo o Juan Miranda.
Lo cotidiano: Utensilios de los antiguos canarios, ánforas y rudimentarios molinos de piedra.
El Almirante en nuestras costas
En la última parte de mi estudio, me centré en la importancia vital de Gran Canaria en la ruta hacia el Nuevo Mundo. Colón tocó nuestros puertos en cuatro ocasiones. De aquí salieron, en su segundo viaje, las primeras semillas, animales y hasta los primeros canarios (en referencia a las aves) que cruzaron el Atlántico
| Imagen minutos antes de una conferencia en la Casa de Colón |
Hoy, mientras se acercan los 548 años de la fundación del Real de Las Palmas este próximo 24 de junio, releo mi conclusión de 1966 con una mezcla de nostalgia y urgencia. El patrimonio se nos escapa si no lo protegemos. Este modesto trabajo fue mi primer granito de arena para preservar nuestra memoria colectiva.
Fdo. Manuel Campos Gómez
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