DOCUMENTOS COLOMBINOS EN EL ARCHIVO GENERAL DE SIMANCAS

 

DOCUMENTOS COLOMBINOS EN EL ARCHIVO GENERAL DE SIMANCAS

    Introducción, Estudio, Transcripción y Notas de Consuelo Varela y Juan Gil.

    Si el Archivo de Indias es el paradigma de un archivo de la Ilustración, Simancas lo es del estado moderno. Unos y otros responden ciertamente a una iniciativa de sendos monarcas (Calos III y Felipe II), pero son igualmente consecuencia o reflejo de las coordenadas históricas en que fueron creados (siglos XVIII y XVI respectivamente).


    La creación de Simancas a mediados del siglo XVI, con plena conciencia de su significado y de su misión, se enmarca dentro de las características que definen el llamado “estado moderno”. Una autoridad monárquica plenamente asentada y consentida, una delimitación geográfica del territorio o territorios sobre el que ejerce esa autoridad, una primacía  de la estabilidad sobre la itinerancia (cortes fijas, establecidas en un lugar determinado ), un desarrollo de la administración  con la creación de órganos adecuados para hacer frente a los múltiples y graves problemas de gobierno, una tecnificación y continuidad de la acción gubernativa muy perfeccionada y, como soporte de todo este conjunto de factores, la escritura como instrumento indispensable del a gestión administrativa,, como poderoso medio de información, control y propaganda, y como signo de autoridad y personalización del rey antes sus súbditos a través de documentos, cartas o informes . Si no se concibe estado moderno sin escritura, tampoco se concibe estado moderno sin archivo.

    A partir de 1524 el Consejo de indias acapara las funciones de gobierno y justicia del continente americano, pero no agota todos los asuntos relacionados con él.

    I La Carta a la Reina: Es tan notable como enigmática la carta a la Reina, la única conservada que tenga por destinataria a doña Isabel. Colón, defendiéndose de sus enemigos, contraataca desgranando los dos temas que le obsesionan en los últimos años de su vida: por un lado, la buena marcha del “negocio” de las Indias; por el otro la conquista de Jerusalén.

    No hay duda de que Colón sabía muy bien tocar las fibras sensibles de los soberanos al repetirles una y otra vez que la conquista de Jerusalén estaba reservada a un monarca de España.

    VII Testamento: El llamado testamento de Cristóbal Colón no es en realidad un testamento, sino una especie de codicilo, presentado en forma de memorial hológrafo al escribano de Valladolid Pedro de Hinojedo, el 19 de mayo de 1506, pocas horas antes de la muerte del otorgante.


    Editado por TABERNA LIBRARIA



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